El ministro de Salud y Protección Social, Fernando Ruiz, anunció el anticipo de 2,1 billones de pesos, correspondientes a recursos presupuestados para el sector de la salud en todo el año, con el fin de garantizar la liquidez financiera de los hospitales y clínicas para enfrentar la emergencia sanitaria por el coronavirus. Estos recursos serán desembolsados a las instituciones prestadoras de servicios de salud –IPS- durante el mes de abril y comienzos de mayo.

El Ministro de Salud y Protección Social recordó que este año se tomó la decisión de inyectarle recursos cuantiosos al sistema de salud por una suma de 4,5 billones de pesos. Señaló que la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud –ADRES- ya ordenó el giro anticipado de 782.515 millones de pesos de los Presupuestos Máximos, con los que se busca garantizar la continuidad de los servicios médicos No UPC (Unidad de Pago por Capitación) para los pacientes de enfermedades huérfanas y de alto costo. De igual forma, complementarán las acciones necesarias para atender las contingencias en época de coronavirus.

Adicionalmente, anunció la inyección de más de 540 mil millones de pesos relacionados con deudas por servicios y tecnologías en salud no financiados con la UPC, que serán girados así:

—Entre el 6 y el 10 de abril: 279 mil millones de pesos

—Entre el 20 y el 24 de abril: 108 mil millones de pesos

—Entre el 4 y 8 de mayo: 155 mil millones de pesos

Además, entre el 13 y 17 de abril se girarán 83 mil millones de pesos correspondientes a pagos por los servicios incluidos en el Plan de Beneficios en Salud.

Así mismo, entre la última semana de abril y la primera de mayo, se harán giros por 700 mil millones de pesos para que hospitales, clínicas y demás centros médicos puedan acceder al mecanismo de compra de cartera hospitalaria ante la ADRES. Una vez las IPS accedan, dichos recursos se entregarán de forma directa.

El Ministro Fernando Ruiz enfatizó que esta inversión de recursos responde a acciones hacia la eficiencia y búsqueda de un equilibrio financiero a los hospitales del País, con el propósito de garantizar la mejor estrategia de atención a los colombianos frente al COVID-19.