Ni esperanza ni reconciliación
A pocos días de que se abran las urnas para la primera vuelta presidencial el panorama es francamente desalentador empeorado por una ostensible crispación. En el trasfondo gravita el ocaso de un gobierno sin grandeza que no orientóa su pueblo hacia la reconciliación por sendas de laboriosidad, salubridad, seguridad, educación y concordia. Por el contrario, uno de los principaleslegados de Petro es entregar un país profundamente dividido y altamente ideologizado. Tanto así que en la campaña presidencial estamos a punto de cruzar un peligroso punto de no retornopor estarnos perdiendo en confrontaciones verbales e incluso físicas absurdas, centradas en personas y proyectos ideológicos que miran el país desde la estrecha visión de las heridas de su propia vida. Se ha conformado así un contexto maniqueísta donde más que ideas o propuestasafloran emociones que dan pie a una tóxica polarización contraria a todo propósito común. Lo cierto es que los ciudadanos de a pie estánpadeciendo los efectos disolventes de una política sin la grandeza que convoque a la esperanza y la reconciliación.
LA LUZ AL FINAL DEL TUNEL
El promedio de las encuestas disponibles ubica a tres candidaturas con opción real de competir por la primera magistratura. Pero a estas alturas del debate con desasosiego vemos que estamos inmersos en untúnel oscuro, puesto que ninguna de esas candidaturas tiene la capacidad de irradiar luz de esperanza.
Decadencia en el Partido Conservador
Por: Coronel Carlos Alfonso Velásquez
Fui precandidato a la presidencia del Partido Conservador desde el 25 de noviembre del año anterior hasta el pasado 7...




























