La Asociación de Comerciantes de Manrique –ASOMANRIQUE- expresó su preocupación por la forma en que el secretario de Movilidad del Distrito de Medellín, Pablo Ruiz Garzón, ha venido desarrollando su gestión y, particularmente, por los hechos ocurridos durante la jornada del pasado 24 de julio, en el marco del plan piloto de reactivación económica impulsado por la Alcaldía de Medellín a través de las secretarías de Movilidad, de Seguridad y Convivencia y de Desarrollo Económico, además de la Policía Nacional y ASOMANRIQUE.
“Durante meses, desde ASOMANRIQUE participamos y articulamos mesas de trabajo con representantes de dichas dependencias, con el propósito de construir una estrategia conjunta para recuperar la movilidad y reactivar económicamente al corredor de la 45. Como resultado de ese proceso se acordó un plan piloto que contempla cierres parciales durante la operación de Metroplús para evitar la invasión del carril exclusivo por parte de motos y vehículos y, posteriormente, activaciones culturales y de reactivación económica cuando finaliza el servicio del sistema. Desde el inicio de esta estrategia siempre encontramos disposición para trabajar conjuntamente. En reuniones institucionales, mesas de coordinación e incluso en escenarios públicos como el Concejo de Medellín, el secretario de Movilidad, Pablo Ruiz Garzón, manifestó su voluntad de respaldar las iniciativas dirigidas a mitigar las problemáticas de movilidad, fortalecer el comercio y la recuperación económica de nuestros territorios.
Por esa razón, resulta incomprensible que, mientras la actividad contaba con un cierre vial autorizado y controlado por agentes de tránsito y la Policía Nacional en cada uno de sus accesos, simultáneamente se adelantara un procedimiento de inmovilización contra el vehículo que servía como plataforma logística y de sonido para el desarrollo de la activación cultural del plan piloto, afectando directamente una actividad que llevaba más de un mes realizándose en beneficio de cientos de comerciantes y ciudadanos de la zona nororiental de Medellín”, manifestaron los miembros de ASOMANRIQUE.

Los funcionarios que participaron en el procedimiento manifestaron a los organizadores que actuaban en cumplimiento de una instrucción impartida por el secretario de Movilidad, Pablo Ruiz Garzón.
ASOMANRIQUE plantea que más allá de las competencias legales que pueda tener la autoridad de tránsito, este hecho evidencia una preocupante contradicción entre los compromisos asumidos institucionalmente y las actuaciones desarrolladas en el territorio.
“Nuestra preocupación aumenta cuando observamos el rumbo que parece haber tomado la gestión de la Secretaría de Movilidad. Durante el presente año se han realizado 2.271 operativos, que han dejado como resultado 38.877 comparendos y 9.284 vehículos inmovilizados. El control es una función legítima del Estado y nadie pretende desconocerla; sin embargo, una política pública no puede medirse únicamente por el número de sanciones impuestas”, agregan.
Johan Sebastián Palacio, presidente de Asociación de Comerciantes de Manrique, afirma que la ciudad también espera liderazgo, prevención, diálogo con las comunidades y acompañamiento a quienes generan empleo y dinamizan la economía local y que no entienden por qué el slogan de la Secretaría de Movilidad es “no queremos tu plata, queremos tu vida”, pero las cifras demuestran lo contrario. Además, agrega que la Secretaría ataca un evento de iniciativa comunitaria y comercial de un sector que sólo ha visto la presencia de la Secretaría de Movilidad con la imposición de las sanciones.
“Más preocupante aún es que estas cifras contrastan con la realidad que vive Medellín en materia de seguridad vial: en lo corrido del año la Ciudad registra más de 156 personas fallecidas en siniestros viales, una cifra que supera incluso los homicidios registrados durante el mismo período. A ello se suman más de 18.800 siniestros viales y un promedio diario de entre 100 y 150 incidentes de tránsito con personas lesionadas. Estas cifras evidencian una crisis que exige una Secretaría concentrada en proteger la vida, fortalecer la prevención y generar una verdadera cultura de seguridad vial.
A esta situación se suma un hecho que tampoco puede pasar inadvertido: el pasado 25 de marzo, los propios agentes de tránsito protagonizaron una protesta que terminó con el bloqueo de la Autopista Norte, denunciando cambios en sus jornadas laborales, falta de dotación, insuficiencia de personal y ausencia de garantías para desarrollar su labor. Cuando quienes hacen parte de la institución sienten la necesidad de acudir a una manifestación pública para expresar sus inconformidades, es evidente que existen problemas internos que merecen atención y diálogo”, afirman.
ASOMANRIQUE insiste en que Medellín no necesita una autoridad que privilegie la imposición sobre el diálogo, sino una Secretaría de Movilidad cercana a los ciudadanos, que escuche a las comunidades, que honre los compromisos adquiridos y que actúe de manera articulada con las demás dependencias de la Administración Distrital. Le recuerda que la autoridad se fortalece cuando genera confianza, construye consensos y trabaja al servicio de la ciudadanía; no cuando sus actuaciones terminan debilitando iniciativas que buscan mitigar la problemática de movilidad.































