El Servicio Geológico Colombiano -SGC- reportó un sismo de magnitud 7,4, registrado a las 7:34 de la mañana de este lunes, 10 de agosto de 2026, con epicentro localizado a 20 kilómetros de San José del Palmar, Chocó, y una profundidad de 96 kilómetros. El boletín del SGC señala que la información está sujeta a cambios.
El movimiento fue percibido en diferentes zonas del País y vuelve a poner sobre la mesa una pregunta que puede resultar decisiva en una emergencia: ¿sabemos, realmente, qué hacer cuando comienza a temblar?
Colombia es un país sísmicamente activo. Por eso, más que intentar predecir cuándo ocurrirá el próximo sismo —algo que actualmente no es científicamente posible—, las autoridades recomiendan prepararse y saber cómo reaccionar.
Durante el sismo: protéjase, no corra
La primera recomendación del Servicio Geológico Colombiano es conservar la calma y buscar protección.
Si está dentro de una edificación sismorresistente, ubíquese cerca de una columna, debajo de un escritorio o en una zona previamente identificada como segura. Aléjese de ventanas, vidrios, espejos, estanterías y objetos que puedan caer.
Una aclaración importante: no se recomienda ubicarse debajo del marco de una puerta. Contrario a una creencia bastante extendida, el SGC advierte que ese no es necesariamente un lugar seguro.

Tampoco debe utilizarse el ascensor para evacuar.
Si está en la calle, aléjese de fachadas, postes, cables eléctricos, árboles y elementos que puedan desprenderse.
Y si está conduciendo, reduzca la velocidad y busque un sitio seguro para detenerse, lejos de postes, cables, puentes o estructuras que puedan representar peligro.
Después del sismo también existe riesgo
Una vez termina el movimiento principal, no significa necesariamente que haya terminado la emergencia. Pueden producirse réplicas, que forman parte del proceso de reajuste de la corteza terrestre. Además, un sismo puede provocar desprendimientos de rocas, deslizamientos, agrietamientos del terreno y otros efectos que, incluso, pueden aparecer posteriormente.
Por eso, después de un movimiento fuerte, lo primero es verificar el estado de las personas que se encuentran alrededor y prestar ayuda, cuando sea posible, a quienes la necesiten.
También es fundamental revisar cuidadosamente la vivienda o edificación.
Grietas importantes en paredes, columnas o placas, estructuras inclinadas o señales de daño estructural deben tomarse en serio. Ante daños graves, lo recomendable es salir hacia un lugar seguro y esperar la evaluación de personal competente o de las autoridades.
Cuidado con el gas y la electricidad
Si después del sismo se percibe olor a gas, no encienda fósforos, no accione interruptores y no utilice aparatos eléctricos.
Abra las ventanas si puede hacerlo sin exponerse, aléjese del lugar y comunique la situación a los organismos de emergencia.
Si hay cables eléctricos caídos, no los toque ni intente moverlos, aunque aparentemente estén sin corriente.
No intente rescatar personas bajo los escombros
Es una de las recomendaciones más importantes. Si una estructura colapsó y existen personas atrapadas, no intente realizar un rescate por cuenta propia. Mover escombros sin los conocimientos y equipos adecuados puede provocar nuevos colapsos y poner en peligro tanto a las víctimas como a quienes intentan auxiliarlas.
En ese caso, lo correcto es informar inmediatamente a los organismos de socorro y seguir sus instrucciones.
¿Y si el sismo ocurre en una zona costera?
Hay una recomendación adicional para quienes se encuentran cerca del mar: si el movimiento es tan fuerte que resulta difícil mantenerse en pie, se debe alejar de la costa y dirigirse hacia zonas altas, debido a la posibilidad de que un sismo pueda generar un tsunami.
La prevención empieza antes del próximo temblor
El sismo de este lunes deja también una tarea para los hogares colombianos: prepararse antes de que vuelva a temblar.
Conviene identificar los lugares seguros de la vivienda, establecer rutas de evacuación y un punto de encuentro familiar; asegurar muebles y objetos que puedan caer; mantener despejadas las salidas y conocer los planes de emergencia del lugar de trabajo, estudio o residencia.
Y, especialmente, no creer en cadenas de WhatsApp o publicaciones en redes sociales que pretendan anunciar cuándo ocurrirá el próximo terremoto.
El Servicio Geológico Colombiano es enfático: los sismos no pueden predecirse. La información sobre magnitud, ubicación y características de los eventos debe consultarse en las fuentes oficiales.

































