El nuevo presidente anunció una ofensiva contra el narcotráfico y la corrupción, congelamiento del gasto público, eliminación del impuesto al patrimonio, impulso a los hidrocarburos y el fracking, fortalecimiento de Ecopetrol y mayor autonomía de las regiones. También descartó una Constituyente y prometió respetar la independencia de las ramas del poder público
Con un discurso de 76 minutos, el nuevo presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, presentó este viernes, 7 de agosto de 2026, las principales líneas de su Gobierno y anunció una serie de medidas en materia de seguridad, economía, lucha contra la corrupción, energía, campo, salud, educación, infraestructura y política exterior.
Ante representantes de las instituciones del Estado, dirigentes políticos, empresarios, autoridades territoriales, miembros de la Fuerza Pública y delegaciones internacionales, el mandatario definió su administración como el comienzo de una nueva etapa de “regeneración nacional”, cuyo propósito será construir lo que denominó la “Patria Milagro”.
De la Espriella aseguró que gobernará para todos los colombianos, incluidos quienes no votaron por él, y sostuvo que su elección representó una victoria de la democracia y de la posibilidad de que Colombia transite por el camino de la libertad, las instituciones y el Estado de derecho.

Seguridad, prioridad del nuevo Gobierno
La recuperación de la seguridad fue uno de los principales ejes del discurso presidencial.
De la Espriella ordenó a las Fuerzas Militares y a la Policía combatir las estructuras criminales y anunció una ofensiva contra el narcotráfico, el terrorismo y las organizaciones dedicadas a actividades ilícitas.
“El tigre ha llegado y sabrán lo duro que muerde cuando se trata de defender al pueblo colombiano”, afirmó.
El presidente anunció además la construcción de megacárceles para los delincuentes considerados de mayor peligrosidad y aseguró que militares y policías tendrán el respaldo jurídico del Gobierno cuando actúen en cumplimiento de sus funciones.
En materia de cultivos ilícitos, anunció su erradicación y aseguró que implementará fumigación con herbicidas que, según sostuvo, serán compatibles con la protección de la salud, el medio ambiente y las decisiones de la Corte Constitucional.
También anunció que el Gobierno expedirá un listado de grupos que serán considerados narcoterroristas y sostuvo que la opción del diálogo con las organizaciones criminales está agotada.

Críticas a la JEP
El mandatario reiteró sus cuestionamientos a la Jurisdicción Especial para la Paz, aunque afirmó que respetará el orden jurídico vigente.
De la Espriella anunció una revisión de la naturaleza y los efectos de esa jurisdicción y sostuvo que la reconciliación nacional debe tener como fundamentos la dignidad de las víctimas, el imperio de la ley y la responsabilidad por los crímenes cometidos durante el conflicto armado.
No habrá Constituyente
Uno de los anuncios políticos más categóricos fue el rechazo a una eventual Asamblea Nacional Constituyente.
“En mi gobierno no se abrirá camino a una constituyente de ninguna naturaleza”, afirmó el presidente, quien aseguró que gobernará durante los cuatro años establecidos por la Constitución y que al finalizar su mandato entregará el poder con las instituciones fortalecidas.
De la Espriella también prometió respetar la independencia de las ramas del poder público y aseguró que no interferirá con la Rama Judicial.
Dijo que tampoco atacará a los jueces ni invadirá competencias de otras autoridades constitucionales.
Frente al Congreso, prometió una relación basada en la transparencia y afirmó que no habrá acuerdos personales ni negociaciones ocultas.
“Las mayorías tendrán derecho a gobernar y las minorías a controvertir”
El presidente aseguró que las fuerzas políticas que respalden al Gobierno y aquellas que ejerzan oposición tendrán las mismas garantías.
“Las mayorías tendrán derecho a gobernar y las minorías, el derecho de controvertir con las mismas garantías que les reconoce la Constitución y la ley”, sostuvo.
La declaración se produjo en un discurso en el que De la Espriella insistió en que su Gobierno defenderá el Estado de derecho y la separación de poderes.

Corrupción: “no habrá impunidad”
La lucha contra la corrupción será otro de los frentes prioritarios.
El mandatario acusó al Gobierno saliente de haber manejado de manera irresponsable los recursos públicos y afirmó que durante la transición su equipo documentó un “vasto entramado de corrupción”.
Según anunció, la información y las evidencias serán entregadas a las autoridades judiciales y a los organismos de control.
También advirtió que recurrirá a mecanismos de cooperación internacional para localizar recursos que eventualmente hayan sido trasladados fuera del país.
En materia preventiva, anunció la utilización de inteligencia artificial, análisis de datos, trazabilidad digital y blockchain para identificar posibles irregularidades y hacer seguimiento al uso de los recursos públicos.
Congelamiento del gasto y eliminación del impuesto al patrimonio
En materia económica, el nuevo Gobierno anunció una política de austeridad.
De la Espriella informó que firmará un decreto para congelar el gasto público, con el argumento de que el crecimiento del gasto y el endeudamiento han debilitado las finanzas nacionales.
Aseguró que los programas destinados a la población vulnerable serán preservados.
También anunció una reforma estructural del sistema tributario, orientada a simplificarlo, combatir la evasión y estimular la inversión y la generación de empleo.
Una de las medidas anunciadas fue la eliminación del impuesto al patrimonio.
El presidente aseguró que su Gobierno buscará crear condiciones para que Colombia vuelva a ser un destino atractivo para la inversión nacional y extranjera.

Ecopetrol, petróleo, gas y fracking
La política energética tendrá un marcado énfasis en la producción de hidrocarburos.
De la Espriella anunció que la recuperación de Ecopetrol será una prioridad de su administración y cuestionó la disminución de las utilidades de la empresa durante los últimos años.
También anunció una política de exploración y producción de petróleo y gas y aseguró que Colombia permitirá el desarrollo del fracking, bajo lo que denominó los más altos estándares técnicos y ambientales.
El mandatario sostuvo que la transición energética continuará, pero planteó que deberá desarrollarse sin poner en riesgo la seguridad energética del país.
Ante el riesgo de una reducción de la capacidad de generación eléctrica, anunció medidas para fortalecer la generación térmica, proteger los embalses y diversificar la matriz energética.
El campo será una prioridad
El Gobierno de De la Espriella anunció una política integral para el sector rural, que incluirá crédito, asistencia técnica, infraestructura vial, conectividad, seguridad y mejores condiciones de comercialización.
El presidente afirmó que el campo colombiano no ha fracasado, sino que ha sido abandonado y empobrecido.
También anunció que la Orinoquía será impulsada como una gran región productora de alimentos y comparó su potencial con el de Mato Grosso, en Brasil.
El propósito, dijo, será convertirla en una despensa agrícola mundial y en uno de los motores del crecimiento económico nacional.

Salud y educación
En salud, el presidente reconoció las dificultades que enfrenta actualmente el sistema y anunció que su Gobierno actuará sin criterios ideológicos.
Su objetivo, afirmó, será recuperar los servicios deteriorados y garantizar que ningún colombiano quede desprotegido ante una enfermedad.
En educación, anunció el fortalecimiento de la formación técnica, tecnológica y universitaria, además del impulso a la ciencia, la investigación y la innovación.
La inteligencia artificial, la programación, la ciencia de datos, la robótica y otras nuevas tecnologías serán incorporadas como áreas prioritarias de formación.
El mandatario también afirmó que las instituciones educativas deben enseñar a pensar y no imponer a los estudiantes qué deben pensar.
“Batalla cultural” y fortalecimiento de la familia
De la Espriella anunció una denominada “batalla cultural” para recuperar valores como la familia, el mérito, la disciplina, el respeto por la ley, el amor por la patria, la creencia en Dios y la responsabilidad individual.
La familia, afirmó, será considerada un elemento fundamental para la formación de ciudadanos.
También anunció una política de protección especial para mujeres, niños, personas con discapacidad, adultos mayores y población vulnerable.
El presidente planteó, además, que quienes atenten contra mujeres y niños deben recibir penas severas y mencionó la cadena perpetua como castigo para estos delitos.
Justicia social para los pobres
Aunque el discurso tuvo un fuerte componente de defensa de la iniciativa privada y la inversión, De la Espriella dedicó una parte importante de su intervención a la población en situación de pobreza.
Aseguró que los pobres serán los principales beneficiarios de la denominada “Patria Milagro” y sostuvo que el crecimiento económico debe traducirse en mejores condiciones de vida.
“La contraparte de la Patria Milagro es la justicia social”, afirmó.
Salud, educación, empleo y vivienda fueron mencionados como componentes de esa política social.

Infraestructura sin retaliaciones políticas
El presidente prometió modificar la forma en que se priorizan las obras públicas.
Según anunció, la infraestructura será definida con criterios técnicos, de viabilidad y de impacto para las comunidades, y no por afinidades políticas entre el Gobierno Nacional y las administraciones territoriales.
También anunció la reactivación de proyectos estratégicos que, según afirmó, permanecen congelados o retrasados.
De la Espriella insistió en que su administración será “un Gobierno de las regiones y para las regiones”.
Nueva orientación de la política exterior
En política internacional, el nuevo Gobierno anunció un mayor acercamiento a países que compartan los valores de democracia, libertad y respeto por la dignidad humana.
De la Espriella aseguró que Colombia recuperará liderazgo en Iberoamérica y el hemisferio y que el país tendrá una posición más firme frente al totalitarismo, las dictaduras, la persecución política y el crimen transnacional.
También anunció una mayor cooperación internacional en inteligencia, seguridad, justicia y persecución de las finanzas de las organizaciones criminales.
En materia comercial, planteó fortalecer los tratados de libre comercio, buscar nuevos acuerdos y eliminar barreras arancelarias que, según dijo, afectan a los exportadores colombianos.
Las embajadas, agregó, tendrán como una de sus funciones principales promover las exportaciones, atraer inversión y abrir nuevos mercados para los empresarios nacionales.
Un Gobierno con sello propio
El discurso de posesión de Abelardo de la Espriella dejó planteado un proyecto de Gobierno con énfasis en seguridad, autoridad, austeridad fiscal, iniciativa privada, fortalecimiento de los hidrocarburos, descentralización, lucha contra la corrupción y política social focalizada en los sectores más vulnerables.
El presidente acompañó buena parte de sus anuncios con dos conceptos que pretende convertir en símbolos de su administración: “el Gobierno del Tigre” y “la Patria Milagro”.
Ahora, los anuncios deberán traducirse en decisiones de Gobierno, proyectos de ley, decretos, políticas públicas y resultados concretos.
La nueva administración comienza, así, con una extensa agenda de compromisos y con el desafío de demostrar que la “extrema coherencia” prometida por el presidente durante su discurso puede convertirse en hechos de gobierno.
De la Espriella cerró su intervención con una convocatoria nacional: “Todo por la patria, nada sin ella”, seguida de la consigna: “¡Firmes por la patria! ¡Que viva Cristo Rey!”.





























