“Un guerrero fundamental en la inmensa tarea de reconstruir a Colombia”, fueron las palabras con que, en su discurso de posesión, el presidente Abelardo de la Espriella agradeció al vicepresidente José Manuel Restrepo su labor. En ese momento, reconstruir el país representaba recuperar la seguridad, sanear las finanzas, fortalecer las instituciones, atender los múltiples frentes de crisis sectoriales, reactivar la economía y devolverles confianza a los ciudadanos. Y esto, aunque en su discurso frente a las tropas hubo al mismo tiempo llamados a la unidad y a la confrontación, abusando de la sacralidad de Cristo Rey al pretender colocarlo como garante de su proyecto político.
El 7 de agosto de 2026, bajo el lema «Patria Milagro», tomó posesión el nuevo gobierno nacional. Lo hizo anunciando el inicio del «tiempo de la recuperación del orden, la autoridad y la libertad», una fórmula que, desde el primer día, señala una ruptura. La universidad pública, aunque no fue nombrada esa tarde, puede ocupar un lugar central en los cambios que ese nuevo orden se propone imponer.