Medellín tiene fama de “ciudad innovadora”, pero arrastra una deuda histórica de obras que llevan 20, 30 y hasta 80 años en el discurso. Son los cuellos de botella que frenan su salto a ciudad global. Aquí van las principales:
«¿Cómo es un cerebro?», le preguntó. No recuerda muy bien qué le respondió su tío, Francisco Lopera Restrepo. Pero no olvida que la llevó...