Una intensa controversia política se desató en Antioquia tras las declaraciones del senador y candidato presidencial, Iván Cepeda Castro, quien en su plan de gobierno “Poder de la verdad 2026-2030” y en un discurso pronunciado en Medellín se refirió a episodios de la historia reciente de Antioquia, asociados al paramilitarismo, el narcotráfico y la parapolítica.
El capítulo del documento programático que encendió la discusión lleva por título “Medellín y Antioquia no regresarán al pasado”. En él se plantea que el Departamento llegó a convertirse en “cuna de la parapolítica, de la narcoeconomía y del terrorismo de Estado”, y menciona directamente al expresidente Álvaro Uribe Vélez como figura central de ese período histórico.
La referencia fue interpretada por sectores políticos y empresariales como un ataque directo contra Antioquia y contra el liderazgo político que ha tenido el Departamento durante décadas.
Uno de los primeros en reaccionar fue el economista y exministro de Hacienda José Manuel Restrepo, hoy fórmula vicepresidencial del candidato de la extrema derecha, Abelardo de la Espriella. Restrepo defendió el papel del Departamento en el desarrollo económico del País, diciendo que “Antioquia es un departamento de pujanza, de emprendimiento, de cultura y de vocación exportadora. Ha sido protagonista frente al mundo en entretenimiento, música y cultura”.
A las críticas se sumó el también candidato presidencial, Miguel Uribe Londoño:
“Se equivoca senador Cepeda. Quien es amigo leal de los narcotraficantes es usted. Mi tierra es ejemplo de trabajo y fuerza para Colombia. Respeto a los antioqueños”.
El gobernador Andrés Julilán Rendón ripostó diciendo que “En Antioquia hemos sabido responder a las provocaciones con tesón y trabajo. Aquí no pegaron “todas las formas de lucha”. Aquí no pega el comunismo. Los dolores que nos han marcado, las tragedias y los violentos no definen a un pueblo. Los antioqueños nos levantamos todos los días a ponerle el pecho al sol y trabajamos para que a nuestra región y a Colombia les vaya bien. Somos un pueblo que transforma el dolor en trabajo, la dificultad en carácter y la adversidad en esperanza. Somos de la tierra donde nada es imposible”.
El candidato Iván Cepeda respondió mediante un comunicado público en el que sostuvo que varios fragmentos de su intervención han sido difundidos de manera descontextualizada en redes sociales, alterando el sentido histórico de su discurso.
El candidato explicó que su intervención buscaba recordar los impactos de la violencia que marcaron durante décadas a Antioquia, pero también resaltar los procesos sociales que permitieron transformar esa realidad.
En su pronunciamiento citó al defensor de derechos humanos Jesús María Valle Jaramillo, quien en su momento afirmó que “el meridiano de la violencia pasaba por Antioquia”. Según el Candidato por el Pacto Histórico, la expresión del inmolado defensor de derechos humanos en momentos del auge del paramilitarismo en Antioquia, describía una coyuntura histórica concreta del Departamento.
El Aspirante presidencial por la izquierda democrática subrayó que diversos sectores de la sociedad antioqueña —entre ellos defensores de derechos humanos, académicos, estudiantes, periodistas e investigadores— desempeñaron un papel decisivo en la defensa de los derechos humanos y en la construcción de procesos sociales y democráticos.
Cepeda también sostuvo que Medellín y Antioquia han experimentado profundas transformaciones sociales, culturales y políticas en las últimas décadas, lo que evidencia que la Región ha avanzado hacia nuevas dinámicas de participación y organización social.
Mientras continúan las reacciones desde distintos sectores, el episodio confirma que la disputa por la narrativa histórica del conflicto armado colombiano sigue siendo uno de los ejes más sensibles del debate político nacional, cuya polarización está íntimamente relacionada con dicha disputa.





























