Por: Luis Bernardo Vélez
Desde hace algún tiempo estuvimos advirtiendo sobre las dudas que la comunidad del Corregimiento de Santa de Elena y diferentes personas, instituciones y organizaciones teníamos frente a la necesidad y pertinencia del Túnel de Oriente, por esto desde la Bancada de la Alianza Social Independiente – ASI- promovimos un debate en el Concejo de Medellín, donde exigimos absoluta claridad sobre las implicaciones de este proyecto y sus impactos, como también lo hizo la Alcaldía Municipal y la Personería de Medellín. Hoy no hay dudas, partimos de la certeza de que este proyecto debe suspenderse porque afecta negativamente el presente y futuro de una sociedad habitante de un territorio, su paisaje y entorno natural; sin el cual sería imposible la vida y sobre todo una vida con dignidad.
Uno de los preceptos del ideario ético del Partido ASI es: AMAR LA NATURALEZA. Por esto, por responsabilidad ambiental y acudiendo al principio de precaución, seguimos participando de manera activa y propositiva en la discusión de este proyecto que compromete territorio esencial para la calidad ambiental de la Ciudad que crece de forma vertiginosa en los valles de San Nicolás, Cauca y Aburrá, sin suficientes consideraciones estratégicas, sobre la sustentabilidad de tamaña aglomeración urbana.
Nuestro compromiso con la defensa del agua como bien común, la afectación a los humedales, manantiales y acuíferos, sin contar con los impactos sociales y culturales nocivos que una megaobra injustificada como ésta trae, nos llevan a buscar de manera prioritaria su suspensión. A lo anterior, se adicionan las inconsistencias del proceso de licenciamiento y la incoherencia en la actuación de CORNARE como la autoridad ambiental responsable de la licencia, por ello le planteamos en el debate tanto al Área Metropolitana como a CORANTIOQUIA la urgencia en su actuación contundente y articulada para garantizar a los ciudadanos un ambiente sano.
Estas razones distan de una oposición al desarrollo vial. Al respecto, nuestros argumentos se basan en la comunicación ya existente entre los tres Valles, Cauca, Aburra y San Nicolás, en la propuesta de mejoramiento y mantenimiento de las seis vías que nos conectan con el oriente y las dos que nos comunican con el occidente y en su articulación a los sistemas públicos de transporte masivo: el Tranvía de Buenos Aires, los sistemas de cable, Metroplús, la bicicleta y la movilidad peatonal.
Nuestra apuesta por la sustentabilidad y sostenibilidad reconoce que el municipio de Medellín no es la Ciudad, entendemos que vivimos en una Ciudad Metropolitana y el transporte en ella, es un asunto que atañe a los municipios de los tres valles.
Este túnel, tal como está planeado, sirve a una minoría de personas en esta Ciudad, y si queremos avanzar en garantizar el acceso de toda la población a los sistemas de transporte y el uso equitativo de la malla vial, ¡no es el proyecto que necesitamos!
Con el Túnel de Oriente y sus obras complementarias, se causara un daño grave e irreversible al Medio Ambiente, al equilibrio ecológico, a las fuentes de agua, a la fauna y floras de una Zona Forestal Protectora y todo ello, sin que se solucione de fondo ningún problema de movilidad; por tanto, seguimos trabajando e instando a la ciudadanía a hacer uso de los mecanismos de participación que nos permiten la Constitución y las Leyes, para lograr la suspensión de dicha obra, porque viola el derecho colectivo a gozar de un ambiente sano y para que se privilegie el interés colectivo sobre el particular.