En el marco de los diálogos internacionales de alto nivel de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) sobre gobernanza, debida diligencia y sostenibilidad en las cadenas globales, Corantioquia se consolidó en Chile como la voz de Colombia al presentar su innovador modelo de Minería Regenerativa.
En un escenario referente en estándares ambientales y minería verde, la Corporación expuso una hoja de ruta que demuestra cómo la autoridad ambiental puede transformar un sector históricamente complejo en un motor de desarrollo sostenible. Este modelo busca superar el paradigma extractivo informal para dar paso a una minería formal que le devuelva a la naturaleza más de lo que extrae, integrando la legalidad con la equidad de género y la protección de los recursos naturales.

Gracias a la alianza estratégica entre mineros formalizados, empresas y la autoridad ambiental, Corantioquia presentó ante delegaciones internacionales avances concretos:
- Legalidad ambiental: 21 licencias otorgadas para blindar la responsabilidad en el sector.
- Restauración de ecosistemas: 961 hectáreas recuperadas en zonas degradadas y
253.433 árboles sembrados. - Monitoreo de biodiversidad: 442 cámaras trampa instaladas mediante la estrategia
“Fascínate” para el cuidado de la fauna silvestre. - Gobernanza del agua: Evaluadas 42 fuentes hídricas y fortalecido el acueducto de Tarazá en beneficio de más de 400 habitantes.
- Impacto social y equidad: 2.319 mineros vinculados, beneficia a más de 5.850 personas. Se destaca el fortalecimiento con enfoque de género a 291 mujeres mineras y la capacitación de 262 personas en buenas prácticas.
- Diversificación económica: 16 proyectos productivos alternativos impulsados (cacao, piscicultura, apicultura, turismo de naturaleza y joyería) para asegurar ingresos sostenibles a familias mineras de subsistencia.
- Articulación empresarial: 5 empresas líderes e integradas a 78 unidades en proceso
de formalización minera.
Con esta presentación, Corantioquia reafirmó que es posible alinear los estándares globales de la OCDE con las realidades territoriales de América Latina, demostrando que la minería del futuro en Colombia es regenerativa, incluyente y sostenible.






























