El diputado de Antioquia y presidente de la Comisión Accidental de Salud, Jorge Correa, rechazó las afirmaciones del ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, en las que pretende trasladar la responsabilidad de la crisis hospitalaria a los departamentos, a los gerentes de los hospitales y a los diputados, señalándolos de corrupción, sin pruebas ni sustento alguno.
“Estas declaraciones no sólo son irresponsables, sino profundamente irrespetuosas con quienes, desde las asambleas departamentales, hemos ejercido con rigor nuestro deber constitucional de control político, alzando la voz en defensa del derecho fundamental a la salud y denunciando, de manera reiterada, los graves errores del Gobierno nacional en el manejo del sistema”, manifestó el diputado Correa.
Agregó que desde la Asamblea de Antioquia han realizado múltiples llamados al Ministerio de Salud y a los agentes de las EPS intervenidas para que revisen su situación y la manera como están afectado financieramente los hospitales para buscar soluciones reales y evitar el colapso en la red pública. Sin embargo -dijo- esos llamados han sido ignorados: los interventores no han asistido a las citaciones, han evadido el control político y han hecho caso omiso a las advertencias que hoy se traducen en hospitales financieramente ahogados.
Resulta inaceptable que ahora se intente desviar la atención señalando a los territorios, cuando es evidente que los recursos no han sido suficientes y no han llegado oportunamente desde la Nación y que han sido los departamentos y los hospitales los que han tenido que hacer enormes esfuerzos para sostener la prestación del servicio.
“Exijo respeto por las asambleas departamentales y por el ejercicio legítimo del control político. Nuestra labor no es administrar hospitales, sino vigilar, denunciar y exigir respuestas frente a los malos manejos y a la improvisación con la que el Gobierno nacional ha afrontado esta crisis”, expresó el Diputado.
Concluyó diciendo que la crisis de la salud no se resuelve con frases ligeras ni con señalamientos infundados. Se resuelve con responsabilidad, con recursos, con diálogo y con decisiones serias que hoy, “lamentablemente, siguen sin llegar desde el nivel central”.


























