“Los colombianos no necesitamos un Presidente con quepis”, afirma el diputado Alfaro García, refiriéndose a la diferencia entre el presidente Juan Manuel Santos y el ex presidente Álvaro Uribe Vélez. El Diputado Conservador precisa que no se le puede endilgar toda la culpa de la inseguridad del País al Presidente que acaba de cumplir un año en el poder: “el problema de la inseguridad, incluyendo la de Antioquia que es de las más graves, es una herencia del gobierno de Uribe”.
Alfaro García confirma con hechos su aseveración. Asegura que hay en Antioquia corregimientos con grandes poblaciones donde no hay fuerza pública. “Son los grupos armados al margen de la ley los que imponen su autoridad”, concluye.
Agrega que la seguridad debe lograrse con planes serios de prevención, y no con acciones mediáticas y de promoción de una imagen mesiánica como lo pretendió el Gobierno pasado, con resultados irreales.
Respecto de los problemas de infraestructura de Antioquia, el dirigente del matiz “Uniendo Fuerzas” del Partido Conservador, pregona que tampoco se puede inculpar el Gobierno de Santos. “Al contrario, los ocho años de Álvaro Uribe no fueron los más prósperos en esta materia”, dice.
Alfaro García habla de obras inconclusas como las dobles calzadas Hatillo Barbosa y Primavera – Ancón; de obras que no se iniciaron como el Puerto de Urabá; y de obras en duda como las Autopistas de la Montaña, para las cuales se le exigieron recursos al Departamento a sabiendas de que se trata de un proyecto nacional, además de mal planeado, pues ahora su valor es el doble, sobrecosto que también deberán ayudar a pagar Antioquia y Medellín.
El diputado García llama la atención de la clase política antioqueña para que no reproche el primer año del gobierno de Juan Manuel Santos como un tiempo alejado de “las mieles del poder”, y, en cambio, se comprometa a trabajar con más decisión para obtener más recursos y más ejecutorias para la Región.
“Juan Manuel Santos se ha dedicado a arreglar la casa en un año, mejorando las relaciones internaciones para que el sector empresarial recupere su ritmo de exportaciones; trabajando en armonía con las altas cortes; sacando adelante leyes como la de Víctimas, el Primer Empleo y otras de gran importancia para Antioquia y para el País”, aclara Alfaro Mejía.
Espera que Santos logre armonizar las relaciones entre los próximos gobiernos departamental y municipal, ya que este requisito del desarrollo regional no fue posible entre los actuales Gobernador de Antioquia y Alcalde de Medellín.