La afirmación se desprende del informe de Doing Business para Colombia, que cubre 13 ciudades y cinco áreas de regulación: apertura de una empresa, registro de la propiedad, pago de impuestos, comercio exterior y cumplimiento de contratos. Entre las 13, Medellín ocupa el puesto 9. Pereira es la que más facilita los trámites y Popayán tiene el puesto 13, siendo la más compleja.Las clasificaciones de Doing Business se basan en indicadores de la regulación empresarial, a través de los cuales se realiza un seguimiento del tiempo y el costo que requieren las empresas para cumplir los requisitos gubernamentales.
En cuanto a importaciones y exportaciones, dice el informe, los trámites portuarios y el transporte terrestre explican las diferencias en el tiempo y costo de la importación y exportación desde las ciudades colombianas. El proceso de importación y exportación es más rápido en Santa Marta y más lento en Villavicencio. Medellín ocupa el cuarto lugar con 23 días para exportar y 19 días para importar, pero para ciudades como Singapur los días para exportar son 5 y para importar son 3.
El informe resalta que en Colombia se aplica una alta carga tributaria a las empresas, requiriéndose un gran número de pagos y un tiempo excesivo para el cumplimiento de los requisitos tributarios. El promedio para America Latina es de 39 pagos por año. Medellín presenta 78 pagos.
Existen grandes diferencias en el tiempo requerido para obtener el cumplimiento de un contrato en las diversas ciudades analizadas. Un litigio comercial simple puede ser resuelto en un plazo de 14 meses en Villavicencio y Pereira, en comparación con 4 años en Bogotá y Barranquilla. Medellín presenta un plazo de 2 años y 3 meses.
En la sesión plenaria del Concejo de Medellín se analizaron los resultados del informe, generando gran preocupación entre los corporados, quienes reiteraron la necesidad de fortalecer la estructura de la administración municipal dándole un enfoque de procesos que supere la tradicional forma de trabajo que es paquidérmica y poco funcional, siendo éste uno de los principales motivos de las dificultades para crear empresa en la ciudad.
La tramitología, la demora en tiempo y las exigencias legales -que son contradictorias, ambiguas y dispendiosas-, hacen que muchos desistan de la idea de constituir o mantener su empresa, afirmaron.
La concejala Aura Marleny Arcila hizo un llamado a la administración municipal para que, además, agilice el trámite de modificación del estatuto tributario y que en el proceso se consideren estrategias que fomenten el fortalecimiento del empresarismo.
El concejal Santiago Londoño Uribe, proponente del debate, reiteró la necesidad de dar agilidad y flexibilidad a la estructura administrativa y dijo que esta es una oportunidad para generar políticas que respondan al escenario real de productividad de la ciudad que en un 86 por ciento está conformado por micro y mediana empresa con grandes rasgos de informalidad.
Cocluyó Londoño Uribe que, además, la simplificación de trámites contribuye con la disminución de la corrupción.