Juan Guillermo Londoño

Por: Juan Guillermo Londoño Berrío

Durante varios días se vivió en el país una enorme polémica acerca de la venta de ISAGEN. Pero después de su venta a una firma canadiense, ahora el gobierno confirma en qué se invertirán los más de 6 billones que recibirá. El proyecto del gobierno es el de invertir estos dineros en las vías de 4G. Son en total 5 proyectos y uno de ellos le corresponde a Antioquia. Se trata de la doble calzada entre Barbosa y Puerto Berrío, que permitirá comunicar a Medellín con el Magdalena Medio. Esta obra, que tiene una longitud de 157,4 kilómetros y que requiere una inversión cercana al billón de pesos, contará con dos túneles en el sector de la Quiebra.

Tal vez ya nadie recuerda que hace 118 años, cuando se construía el Ferrocarril de Antioquia, a su constructor, Francisco Javier Cisneros, se le presentaba un problema: una montaña que le impedía continuar con su proyecto de llegar a Puerto Berrío. La ingeniería antioqueña jamás se había enfrentado a tal desafío y por eso las soluciones no llegaban. Pasaron casi 20 años, hasta que un joven estudiante de ingeniería llamado Alejandro López propuso en 1898 una idea que era bastante audaz para la época: la construcción de un túnel que atravesara la montaña y permitiera el paso del ferrocarril. El túnel que se proponía tendría una longitud de 3.500 metros, lo que incrementaba en más de un millón de pesos la construcción total de la línea.

Aunque el túnel, si bien era la alternativa económicamente más costosa, era la única que permitía continuar el paso entre las dos partes de la línea del ferrocarril que estaban separadas por la depresión de La Quiebra y era la única alternativa que eliminaba el problema de comunicar directa y definitivamente y en el menor tiempo posible a Medellín con Puerto Berrío.

Cisneros ve en esta propuesta la solución que tanto esperaba, a pesar que sabía que el túnel sería la parte más difícil de la construcción del ferrocarril, ya que para terminar la obra era necesario perforar cada uno de los lados de la montaña.

Aunque su construcción tuvo muchos opositores a causa de los altos costos  y como en Colombia nunca se había hecho ningún trabajo de esta naturaleza y de tal extensión, fue necesario contratar con una empresa extranjera.

El Túnel de la Quiebra se construyó entre 1926 y 1929 por la Frasser Bracer Brothers & Co., quien  trajo y adaptó para esta monumental obra los más modernos sistemas técnicos y organizativos en construcción de túneles, que comprendían el manejo y coordinación de docenas de ingenieros y técnicos extranjeros y de centenares de trabajadores e ingenieros colombianos.

En 1999 mediante la Ley 499 el Congreso de la República declaró el túnel de la quiebra como Monumento Nacional y le rindió tributo de admiración a su propulsor, el ingeniero Alejandro López Restrepo, cuyos, restos mortales reposan a un lado de su entrada.