Por: Alfaro García

Desde la antigua Grecia la Democracia ha sido imperfecta, allí las mujeres eran tratadas como cosas. Ellas no podían votar ni tomar decisiones. En Colombia, el 13 de septiembre de 1917 el Gobernador de Cundinamarca desautorizó el nombramiento de una mujer en la Tesorería de San Juan de Río Seco porque, según la Constitución, las colombianas carecían de derechos de ciudadanía y en consecuencia les estaba vedado ejercer cargos públicos.

Durante siglos, las mujeres en todo el mundo han luchado para lograr el reconocimiento de sus derechos humanos, sociales y políticos y han trabajado por el respeto a su dignidad.

 

En la historia colombiana, al comenzar el siglo XX las mujeres no podían elegir ni ser elegidas, es decir, carecían del derecho al voto y al acceso a cualquier cargo público, por modesto que fuera. En el ámbito familiar, eran los hombres los que ostentaban el poder, la decisión y el respeto y la mujer se dedicaba a las labores domésticas y cuidado de los hijos sin capacidad para laborar y decidir en sus vidas.

Pero con el transcurrir de los años, el rol de la mujer ha cambiado. Por ejemplo, en América Latina la mujer ha logrado adquirir papeles importantes en la vida social y política hasta alcanzar la presidencia.

En Colombia ha sido ampliamente debatido el problema de género y mujer. Nuestros legisladores han luchado por la prevención de la violencia intrafamiliar y sexual, por la igualdad salarial, por ofrecer espacios de participación, por el acceso a la educación básica, secundaria y superior y entre otras acciones por la generación de ingresos para madres solteras. Sin embargo aún falta mucho por hacer. Es necesario diseñar una política pública por la equidad de género con los siguientes enfoques:

  • Prevención de violencia de género: intrafamiliar y sexual
  • Protección judicial a mujeres que denuncien delitos contra su integridad física y moral
  • Formación política y social de las mujeres para la participación en la Estructura del Estado, los partidos políticos y la sociedad civil
  • Garantías de acceso al sistema educativo y salud
  • Educación, Socialización y reconocimiento cultural en la población de los derechos humanos, constitucionales, legales y sexuales de las mujeres
  • Política laboral de prevención de desigualdad salarial con los hombres
  • Acciones para la protección de los derechos al trabajo, educación, salud, participación en condiciones de dignidad y equidad
  • Eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer
  • Promoción de la organización y fortalecimiento de organizaciones sociales femeninas
  • Creación de entidades municipales, departamentales y nacionales para la formulación, coordinación y ejecución de políticas públicas

Es importante que en Colombia antes de tener gran cantidad de normas para proteger y restituir los derechos a las mujeres, logremos un proceso de educación y socialización para erradicar las formas de discriminación contra las mujeres. Por ello es primordial que la formulación y ejecución de políticas públicas se haga con representación y participación de las mujeres.

En Colombia se necesita una política integral desde lo nacional, departamental y municipal para la protección de los derechos, inclusión y equidad de género en la mujer.

 

PARA REFLEXIONAR

  • ¿La estructura de la Secretaria de Equidad de Género de Antioquia es suficiente para los retos de las políticas públicas de género y mujer?
  • ¿Los programas ejecutados por dicha Secretaria son suficientes para los problemas de inequidad y desigualdad de género?