11 listas de aspirantes del Partido Conservador a las Juntas Administradoras Locales, no fueron aceptadas por la Registraduría Especial del Estado Civil de Medellín. En comunicado enviado a la presidenta del Directorio Municipal Conservador, Martha Cecilia Castrillón, y a su secretario, Yony Higuita, los registradores especiales Hilda Zapata y John Jairo Guzmán, les informan que las 11 listas no cumplen con lo preceptuado en el artículo 28 de la Ley 1475 de 2011, conocida como Ley de Reforma Política.

Los registradores especiales les explican que las listas 03, 07, 08, 09, 10, 12, 13, 14, 15, 17 y 19, no cumplen con el mínimo del 30 % de uno de los géneros. En consecuencia, no fueron aceptadas, de conformidad con el artículo 32 de la Ley Estatutaria en mención.

“Ésta es una de las consecuencias de una Ley que llegó para enredar el proceso, especialmente en lo que concierne a la exigencia de equidad de género”, afirma la concejala y candidata al Concejo de Medellín por el Partido Conservador, María Regina Zuluaga Henao.

La Corporada recuerda cómo a principios de agosto, la llamada Ley de Cuotas obligó al Partido Conservador a sacar de su lista de candidatos al Concejo de Medellín a Gabriel Jaime Urrego, Luis Fernando Begué y Rodrigo Grajales, tres hombres con grandes posibilidades de éxito en las elecciones del 30 de octubre, por su probada participación en las elecciones de 2007 con muy buena votación.

“Tuvieron que ceder su puesto a tres mujeres que, aunque valiosas para el Partido, no habían querido voluntariamente participar con su nombre en la conformación de la lista”, precisa Regina Zuluaga.

Ahora son los aspirantes a ser ediles de 11 listas conservadoras, muchos de los cuales renunciaron a sus trabajos para no inhabilitarse, quienes sufren las consecuencias de la norma que busca la equidad de género.

María Regina Zuluaga Henao reconoce que pudo haber descuido por parte de las directivas encargadas de vigilar el cumplimiento de las normas exigidas, pero culpa la “ley de cuotas” porque, paradójicamente, es discriminatoria.

“El artículo 28 de la Ley de Reforma Política se convirtió en un problema por lo discriminatoria y porque nos puso a buscar con lupa la participación femenina, cuando todavía no hay suficiente vocación. Hay miles de mujeres con gran espíritu democrático y de participación, pero hace falta preparación para que muchas de esas brillantes y capaces mujeres, estén listas a participar voluntariamente”, concluye María Regina Zuluaga Henao.