Por: Ramón Elejalde Arbeláez
Despiadada y violatoria de todo respeto por la dignidad humana la campaña sucia que se ha desatado contra los candidatos Aníbal Gaviria a la Alcaldía de Medellín y Sergio Fajardo a la Gobernación de Antioquia, especialísimamente contra el primero de los citados. No hay ninguna consideración ni respeto por la verdad, la historia y el buen nombre de los citados.
Los correos electrónicos de los antioqueños se han visto inundados de una basura increíble y personas llamadas a sentir respeto, al menos por la verdad, se han dedicado a tratar de menoscabar la imagen de candidatos que le han servido a su pueblo con transparencia y responsabilidad. “Todo vale” con tal de atajar a quienes tienen el cariño de los medellinenses y de los antioqueños. Leyendo detenidamente la providencia de julio de 2010, que ordenó archivar las diligencias adelantadas contra el alcalde de Medellín Alonso Salazar Jaramillo, dictada por el fiscal 28 Delegado ante la Unidad Nacional contra el Terrorismo y que todo Medellín debiera conocer, entiende uno cómo existen dirigentes políticos con capacidad de inventar historias, falsear la verdad y endilgarles a personas correctas historias jamás ocurridas. Quien lea esa providencia entenderá que hoy estamos transitando el mismo camino que recorrió el alcalde Salazar con chismes infames y montajes alevosos, tramados por el mismo personaje.
Desde hace algunos meses un ingeniero le había hecho saber a algunos amigos de Aníbal Gaviria los trámites que se realizaban para enlodar su nombre y el de Fajardo. El “libreto”, con fechas y todo, fue conocido con antelación. Inexplicable que existan mentes tan perversas y que además aspiren a manejar el gobierno de Medellín, acudiendo a este tipo de artimañas. La filosofía parece muy clara: Si no puedes subirte al árbol, derríbalo o baja la rama. Eso hacen.
Resulta además paradójico que una serie de historias contadas desde hace años, sean recicladas en la actualidad ¡y con qué ímpetu! Es cierto y la ciudad lo sabe, que los amigos de los grupos al margen de la ley o que estuvieron al margen de la ley, están en otras candidaturas y no en las aquí citadas. ¡Qué campaña tan sucia le espera a la ciudad y al departamento! Mala cosa. La gente quiere escuchar propuestas y no historias mal contadas o falsas. La gente no quiere que su clase dirigente siga vomitando palabras de odio y rencor. Malo lo que hace un medio radial y otro televisivo, que por lo demás es oficial, repartiendo entre sus amigos tanto veneno, tanta infamia, tanta calumnia.
La ciudad ya lo sabe: de un lado unos candidatos (Fajardo y Gaviria) de probada honestidad, buenos gobernantes, a quienes las obras se les veían, jóvenes, emprendedores y capaces y del otro lado unos, o al menos un señor, dedicado a una campaña sucia que no se compadece con el comportamiento que debería observar un dirigente político. Mientras Gaviria y Fajardo reciben adhesiones en abundancia, otro se dedica a una campaña sucia y perversa.
Notícula. Luís Pérez anunció que se inscribiría con 510 mil firmas, entregó en la Registraduría algo más 95 mil y finalmente le reconocieron apenas 63 mil firmas. Claro que después de inscrito ha sostenido que su inscripción fue avalada por 510 mil firmas. ¿Así es todo lo que sale de esa campaña?