Por: Gabriel Zapata
Nuestro país viene en un destacado ascenso en el ámbito internacional, producto de la decisión de abonar una ruta de mayor apertura comercial y de atracción de inversión extranjera, primordialmente apuntándole a la firma de acuerdos comerciales con varios países; la expectativa y las reservas de los sectores económicos impactados en el intercambio comercial es alta, unos porque advierten que pueden verse seriamente afectados, pero muchos otros, básicamente los de producción primaria, porque encuentran una gran oportunidad no sólo de compra y venta, sino de coaliciones para el desarrollo de sus empresas.
Capítulo especial, merecen las pequeñas y medianas empresas, las cuales esperan tener un protagonismo importante en los Tratados de Libre Comercio que se pretenden concretar, especialmente con Corea, la puerta de entrada al mercado asiático. Vale la pena anotar que Corea del Sur, considerado uno de los inversionistas claves, se ubica como la economía número 13 del mundo y este posicionamiento lo consiguió en buena medida gracias al desarrollo de las pequeñas y medianas empresas; lo que indica que si se potencializan y se tecnifican mucho más nuestras pymes, los resultados a mediano y largo plazo podría ser contundentes en términos de rendimientos financieros y de influencia en nuestra economía.
Un estudio de las Mipymes que hacen parte de los Clúster en Medellín, realizado por consultores de ACOPI, devela la representatividad de varios sectores, su desempeño, potencialidades y también falencias por corregir.
Un ejemplo esencial lo constituye el Clúster textil – confección, compuesto por 11.207 empresas de las cuales el 99,35% pertenecen a las Mipymes y sólo el restante 6% a grandes empresas entre ellas Coltejer y Fabricato, ésta última tan comprometida con el plan de acción para que Estados Unidos ratifique el TLC con Colombia, que vinculó a su nómina a 2.700 operarios, los cuales prestaban sus servicios a la compañía a través de cooperativas.
El grupo de empresas pertenecientes al sector textil – confección, participa con un 4.2% en el PIB regional y con el 23% en el producto industrial de la región, genera el 15% del total de las exportaciones a nivel departamental y un 40% del empleo industrial de la región. Cifras muy significativas de su participación regional, que pueden ser aún mejores con los avances del intercambio comercial y con las posibles alianzas que se establezcan.
Otro sector que tiene presente y que augura un mejor futuro, es el de turismo de negocios, ferias y convenciones, es decir, el que concentra la hotelería, la alimentación, el transporte de pasajeros, las agencias de viaje, los operadores de eventos etc. Las cifras de este tejido empresarial compuesto por 7.225 empresas, revelan que el 99.86% son Mipymes y el restante 0.84% son grandes compañías, su participación es del 1.3% del PIB departamental, y del 16.9% en el PIB nacional. Un segmento lucrativo de la economía del país que irradia seguridad, potencialidad y confianza.
Lo anterior demuestra que las Mipymes, están para grandes retos, dentro de los tratados comerciales, los cuales exigen alta competitividad, eso sí, mientras se les acompañe de inversión tecnológica y asistencia técnica, la cual puede provenir de los mismos países con los cuales se establecerán las relaciones mercantiles.