Cuatro días después de la operación militar estadounidense en Caracas, en la que fueron “extraídos” o “secuestrados” Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, y que fue calificada por varios de los países miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas como una violación grave del Derecho Internacional y de la Carta de la ONU, se produjo la primera conversación oficial entre los presidentes de Colombia, Gustavo Petro, y de Estados Unidos, Donald Trump.
Algunos congresistas, dirigentes y políticos han sugerido la intervención del gobierno de Estados Unidos en Colombia, emulando lo acontecido el 3 de enero de 2026 en Venezuela. Algunos han mencionado el nombre del presidente Gustavo Petro como quien debe ser el siguiente en correr la misma suerte de Nicolás Maduro.