El Estado que no gobierna sus datos, no gobierna su futuro. Los datos son el nuevo petróleo que mueve el planeta. Los datos son la nueva moneda del poder. Los datos abren las nuevas rutas hacia futuro. Los que manejan los datos, son los dueños de la democracia, del desarrollo, del poder y de los países.
Medellín y el Valle de Aburrá asisten a un hecho que, por trascendiendo los intereses propios de la polarización, debe ser considerado como histórico y ocupar titulartes: la suscripción de un Acuerdo Condicionado de Paz Urbana entre el Gobierno nacional y voceros de las Estructuras Armadas Organizadas del Crimen de Alto Impacto (EAOCAI).