Desde hace seis meses quienes transitan por la autopista Norte a la altura del Barrio Toscana han tenido que llenarse de paciencia para soportar eternos trancones. Y según versiones oficiales sólo en enero estará en funcionamiento la vía.

 

“Este es un problema que el ministro de Transportes, Andrés Uriel Gallego, había prometido resolver, él nos dijo que  buscarían los culpables y enfrentarían la situación, pero hasta el momento no ha pasado nada” dijo en SINERGIA INFORMATIVA, el diputado de Antioquia, Rigoberto Arroyave.

 

El diputado, quien utiliza constantemente la vía dijo que es muy complicado transitar por allí. Los tacos que son  largos y desesperantes, atrasan la llegada a los lugares de trabajo  de quienes residen en Barbosa, Girardota, Copacabana,  Bello y laboran en Medellín.

 

Recomendaciones

 Las autoridades de tránsito recomiendan tomar vías alternas, como la carrera 65 para los vehículos livianos, que pueden tomarla desde Bello  buscando desvíos por el barrio Las Cabañas; y la avenida Regional para los carros pesados, que conectan con esa ruta a la altura de Niquía o en Solla.

 

Sin embargo estas  alternativas están generando problemas en las vías de Bello, pues este municipio no soporta el tráfico diario de 60 mil vehículos que circulan por la  autopista Norte. Esta vía tiene un altísimo flujo vehicular, conecta a Medellín con el Norte de Antioquia y la Costa Atlántica, de donde llegan muchos camiones con cargas pesadas.

 

El origen

El problema en la autopista Norte se originó cuando el propietario del terreno, aledaño a la Escuela de Policía Carlos Holguín, a la altura de la calle 113A (barrio Toscana), dejó que el lugar se convirtiera en arrojadero de escombros. Las lluvias aflojaron la tierra y el hecho generó  daños en los cimientos de la autopista.

 

Al principio, dice el diputado Rodrigo Arroyave, nadie quería comprometerse con el problema, Medellín decía que lo debía resolver Bello y este último decía lo contrario. Finalmente el municipio de Medellín enfrentó  la situación y decretó la urgencia manifiesta  el 17 de julio. Sin embargo, asegura Arroyave, inicialmente sólo se veía uno o dos trabajadores y muy poca maquinaria. “Afortunadamente ya hay más cuadrillas solucionando el problema” añade el diputado.