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Óscar Montoya, abogado y defensor de los animales, afirma que, además de la obvia condena a este tipo de ataques que ponen en riesgo la vida de la población civil, el episodio permite reflexionar sobre el papel que los perros desempeñan en actividades que amenazan su integridad física y emocional.

Montoya recuerda que los perros antiexplosivos son víctimas de estrés y maltrato. Su naturaleza olfativa los hace fundamentales en la detección de explosivos. No obstante, no dejan de ser seres sintientes expuestos a situaciones prohibidas que están contempladas en las leyes 84 de 1989, 1774 de 2016 y 2455 de 2025, las cuales hablan del respeto, defensa y protección de los animales. 

Desde 1989, la Ley 84 estaba presentándoles a los colombianos un Estatuto Nacional de Protección de los Animales, los cuales debían tener especial protección contra el sufrimiento y el dolor, causados directa o indirectamente por el hombre.

Hubo que esperar casi 20 años, para que la Ley 1774 de 2016 decidiera que los animales son seres sintientes y no son cosas y, por tanto, tipificó como punibles algunas conductas relacionadas con el maltrato a los animales, estableciendo un procedimiento sancionatorio de carácter policivo y judicial.

Sin embargo, por no tener suficientes “dientes punitivos”, fue necesario que se aprobara la Ley Ángel (2455 de 2025) que garantizara la prevención, investigación y sanción de la violencia contra los animales en los procesos penales y policivos. Así mismo, actualizó Ley 84 de 1989 con el fin de incluir nuevas formas de protección y garantizar la ejecución de acciones integrales de sensibilización ciudadana, prevención y atención efectiva del maltrato animal.

Sin embargo, a propósito del daño físico y emocional a Sansón en un campo minado en Yondó, Óscar Montoya precisa que no está en contra de las acciones de la Fuerza Pública, pero considera que es posible que los perros antiexplosivos sean reemplazados por tecnología que pueda garantizar el mismo propósito de detección de explosivos sin poner en riesgo la vida y la integridad física y emocional de los caninos, acorde con las leyes ya enunciadas. 

Recuerda que mediante Acción de Cumplimiento fue posible que el actual Gobierno del presidente Gustavo Petro accediera a impedir que perros y caballos estuvieran presentes en protestas en las que, igualmente, su integridad siempre estuvo comprometida.

El abogado Montoya espera que en desarrollo de las leyes que protegen a los animales, los legisladores procedan a discutir y aprobar una posible “Ley Sansón” que garantice que, efectivamente, los perros antiexplosivos sean reemplazados por tecnología de última generación.