Ante la proposición presentada por el Senador, Jorge Enrique Vélez García, y el Representante a la Cámara, Augusto Posada Sánchez, de citar al alcalde de Medellín, Alonso Salazar, a la plenaria de la Cámara para discutir la problemática de seguridad en la capital de Antioquia, el Personero de la ciudad, Jairo Herrán Vargas -quien también hace parte de los invitados-, dijo que le parece magnifico que el Congreso se preocupe por la seguridad de Medellín.

 

 

Confirma que la ciudad está viviendo una difícil situación en materia de seguridad y orden público, con un aumento del 16.8 por ciento de homicidios en el primer semestre de 2008, en relación con igual período de 2007.

 

Asegura que es la lucha por el poder y el dominio del mercado de los narcóticos entre grupos armados, la principal razón del recrudecimiento de la violencia.  Reconoce, además, que la extradición a Estados Unidos de los 14 ex jefes paramilitares que se habían desmovilizado, y estaban recluidos en cárceles de Colombia, ha atizado el fenómeno porque los llamados mandos medios se quedaron sin su control.

 

Violencia: mezcla de legalidad e ilegalidad

 

Aunque habla de la importancia del proceso de desmovilización de las autodefensas, Jairo Herrán dice que dicho proceso permitió la existencia de una simbiosis entre lo legal y lo ilegal:  mientras persistía el brazo armado de los grupos paramilitares -con todo el daño evidente hecho a las comunidades urbanas y rurales-, se desarrollaba un perverso maridaje con lo político, resultado de la cooptación de líderes y organizaciones mediante las cuales se hace labor social, facilitando la interacción militar de las bandas. 

 

Esta estrategia –que recuerda la combinación de diferentes formas de lucha, bajo la orientación de las viejas tesis marxistas-, es la que mucho daño le ha hecho al proceso de paz con las autodefensas, afirma el Pregonero de Medellín. 

 

Si a lo anterior se suma la reincidencia en el delito de por lo menos un 15 por ciento de los desmovilizados, hay que hacer un gran esfuerzo por recuperar la tranquilidad y la seguridad de Medellín, dice el Personero de Medellín.  Por ello cree importante la citación al Congreso tanto del alcalde de la ciudad como de otras autoridades necesarias como los ministros del Interior y de Defensa, el Alto Consejero para la Reintegración Social, el Fiscal y el Comandante de la Policía.