El Auditor General de la Republica, Jaime Ardila Barrera, advirtió que las actividades de mayor riesgo para el lavado de activos, son el desarrollo de contratos de concesión, de infraestructura, los juegos de azar y los procesos de contratación en zonas de influencia de grupos al margen de la ley.

Agregó que se evidencia también una forma camuflada de lavado de activos a través de la financiación de campañas por parte de las bandas criminales, las que posteriormente a través de contratación pública con corporaciones y fundaciones de “papel” exigirán el retorno de la “inversión” realizada. Dijo que existe altísimo riesgo de que estas bandas sigan incidiendo en la elección de mandatarios seccionales, mediante la financiación de campañas con dineros del narcotráfico, el secuestro y la extorsión. “El 42% de los hallazgos fiscales que detectan las contralorías están relacionados con la contratación pública”, precisó.

En el marco del Foro sobre lavado de activos organizado por la Corporación Complexus, el Auditor General expresó que “la contratación estatal en Colombia presenta un riesgo muy alto que puede ser utilizado como foco para el desarrollo de actividades delictivas tales como el lavado de activos”.

 

Sobre el papel del Sistema Nacional de Control Fiscal en la prevención de lavado de activos, dijo que las contralorías del país no sólo deben enfocar su vigilancia hacia la pérdida de recursos, sino también en la prevención para que los dineros con origen ilícito no ingresen al mercado oficial a través de la contratación pública.

 

Ardila Barrera recalcó que a pesar de las dificultades que existen para realizar una medición de la corrupción administrativa, la Auditoría General de la República ha desarrollado una línea de investigación denominada Control al Control de la Contratación –CCC– en la cual se han identificado los riesgos más visibles en la contratación estatal que pueden ser el foco de lavado de activos.