“Un homicidio menos en Medellín, es un logro al que debemos hacerle fiesta”, asegura el concejal, Nicolás Albeiro Echeverri Alvarán, quien invita a todos los ciudadanos a tomarse muy en serio el “Día sin Homicidios” que se llevará a cabo este sábado, 23 de octubre. El Corporado conservador espera que el mensaje llegue al subconsciente de todos, especialmente de quienes no tienen ningún prejuicio al quitarle la vida a otro, porque todavía desconocen la importancia del principio de la defensa de la vida.

Echeverri Alvarán afirma que todos los mensajes positivos que les lleguen a los violentos, son válidos: “un día, un mes, un año… toda una vida sin homicidios, es un sueño que contemplamos la inmensa mayoría de los miembros de una sociedad civilizada como la nuestra, que ya está cansada de tanta sangre derramada, tanto dolor y tanto llanto, en nuestros barrios de Medellín”.

 

El Concejal manifiesta que no se trata sólo de un día simbólico. Dice que es necesario pensar en cuántos homicidios se evitan con estas jornadas llenas de reflexiones y de mensajes, que empiezan llegando a las mentes y a los corazones de los buenos, y no tardan en llegar a los que han matado o han pensado en matar, con el “riesgo” que empiecen a pensar en el respeto a la vida.

“En la Alcaldía y el Concejo de Medellín venimos trabajando en inversión y desarrollo, para crear las condiciones reales que pongan a pensar a todos en el respeto a la dignidad humana y en la necesidad de la convivencia pacífica en todos los barrios, comunas y corregimientos de la ciudad. Estos hechos concretos deben ir acompañados de acciones simbólicas como el `Día sin Homicidios`, de tal manera que nos convenzamos de que vivir bien, seguros, tranquilos, felices y en paz, es posible con la voluntad de todos”, plantea Echeverri Alvarán.

Termina diciendo que la esperanza de un día sin homicidios, no es sólo de los comunicadores sociales de la Universidad de Antioquia, Betsy Carolina Valencia y Francisco Javier Hernández, quienes tuvieron la idea de estas 24 horas para empezar a crear una cultura en torno a la paz y a la vida. “La esperanza, que es lo último que se pierde, es de todos, y todos vamos a ser capaces de lograr una ciudad donde un día y todos los días no se registren muertes violentas”, concluye Nicolás Albeiro Echeverri Alvarán.