Mauricio Zuluaga Ruiz

El AREA METROPOLITANA DEL VALLE DE ABURRA, marca fuertes índices negativos de gran urbe, altos niveles de polución, alta utilización del vehículo personal, buses movidos con petróleo, (Este combustible quedara totalmente agotado en el año 2060, en todo el planeta, según las agendas futuristas), los biocombustibles no auguran un buen futuro y solo mitigara por un corto lapso de tiempo el consumo de petróleo y el consumo de gas también entrara en crisis en poco tiempo. Es hora de tomar determinaciones contundentes, con el tema de la Movilidad y con el tipo de combustible a utilizar.

Si bien el metro, movido por energía eléctrica, a proporcionado buenos resultados operativos, empieza a preocupar las altas congestiones que se registran en las horas picos, hoy por hoy resulta prácticamente imposible, que personas con algún tipo de limitación puedan usar este medio. Sabemos que EL METRO tiene previsto la ampliación del sistema, pero los ejemplos que nos brindan METROS exitosos como el de Nueva York, México y Moscú, han justificado su éxito, ampliando y mejorando los sistemas permanentemente, si bien nuestro METRO se merece un aplauso por el metro cable, también hay que llamar la atención porque en materia de expansión llevamos 15 años de retraso

Nuestra más importante fortaleza  es la energía  hidroeléctrica la utilización de un combustible distinto es una solución cortoplacista.  La incidencia sobre la salud de los habitantes del Área Metropolitana al disminuir los efectos del ya muy polucionado medio ambiente, tiene un inmenso valor que no sabemos si fue tenido en cuenta en la decisión de adoptar un  transporte movido con gas.   Debemos convertirnos en esto, en el ejemplo para otras ciudades de Colombia y de Sur América e ir a la par de las grandes ciudades del mundo.

El Tren de Cercanías debe ser una extensión del metro y debe ser una solución  a mediano plazo al transporte masivo de pasajeros que se desplazan entre los municipios del Norte y Sur del Valle de Aburra.

Debe contar con un transparente proceso de contratación y debe tener una amplia participación ciudadana. La construcción de este tren de cercanías, traerá grandes cambios urbanísticos que esperamos conviertan nuestra región en una verdadera ventana al mundo, con toda la competitividad que todos anhelamos y es una responsabilidad, en la que nuestros mandatarios no se pueden equivocar.