La universidad pública colombiana atraviesa una encrucijada histórica. A los cambios demográficos, la automatización y la rápida incorporación de la inteligencia artificial se suman los interrogantes sobre la vigencia de algunas titulaciones y las tensiones políticas en torno a la financiación, la autonomía y la gratuidad. Sin desconocer estos desafíos, la educación pública sigue siendo, para miles de jóvenes de sectores de menores ingresos y de regiones, el camino hacia la educación superior y hacia un futuro con más oportunidades.
Dentro de la agenda de actividades pendientes por definir y/o realizar en Colombia en el corto plazo, traigo a colación, a nivel de ejemplo, las siguientes: