La más reciente encuesta del Centro Nacional de Consultoría -CNC, realizada para la revista CAMBIO, confirma que el senador Iván Cepeda se consolida como el candidato con mayor intención de voto en el arranque del año electoral, mientras la disputa real se libra por el segundo lugar y el centro político aparece como una variable capaz de reconfigurar el tablero rumbo a la segunda vuelta.

La medición, aplicada de manera presencial entre el 15 y el 21 de enero de 2026 en 56 municipios del País, consultó a 2.202 ciudadanos mayores de edad y recoge el pulso de la opinión pública tras hechos recientes de alto impacto político y económico, como el aumento del salario mínimo, la eliminación de la prima a congresistas y los acontecimientos en Venezuela.

En un escenario general de primera vuelta, Iván Cepeda encabeza la intención de voto con el 28,2 %, una ventaja clara frente a su más cercano contendor, el abogado Abelardo de la Espriella, quien obtiene el 15,5 %. Más atrás aparece Sergio Fajardo con el 9,8 %, seguido por Claudia López con el 3,7 %.

El dato confirma una tendencia ya observada en mediciones anteriores: el candidato del Pacto Amplio ha logrado agrupar a buena parte del electorado que respalda la continuidad del proyecto político del presidente Gustavo Petro, mientras el resto del espectro se encuentra fragmentado.

Si bien el primer puesto parece definido por ahora, la encuesta revela que la competencia real está en quién acompañará a Cepeda en una eventual segunda vuelta. Abelardo de la Espriella mantiene una ventaja relativa sobre Sergio Fajardo, pero ésta podría verse amenazada si el centro político logra articularse.

De hecho, al sumar la intención de voto de Fajardo (9,8 %) y Claudia López (3,7 %), una eventual coalición de centro alcanzaría el 13,5 %, quedando muy cerca de De la Espriella y superando incluso la suma de los nueve candidatos que hoy integran la llamada Gran Consulta por Colombia.

En cuanto a las consultas interpartidistas del próximo 8 de marzo, el 39,7 % de los encuestados afirma que participará en la Gran Consulta por Colombia, frente al 36,3 % que lo haría en la consulta del Pacto Amplio. No obstante, al interior de esta última, Iván Cepeda domina ampliamente con el 69,2 % de la intención de voto, dejando sin competencia real a sus copartidarios.

En contraste, la Gran Consulta muestra un escenario mucho más reñido: Paloma Valencia lidera con el 15,7 %, seguida muy de cerca por Vicky Dávila (15,1 %) y Juan Manuel Galán (14,2 %), en un virtual triple empate técnico que anticipa una definición cerrada y con alto margen de volatilidad.

Los escenarios de segunda vuelta también favorecen a Iván Cepeda frente a todos los posibles rivales. Sin embargo, el elemento más llamativo es el alto porcentaje de indecisos, que oscila entre el 29 % y el 34 %, dependiendo del contrincante.

Frente a Abelardo de la Espriella, Cepeda obtendría el 45,2 %, mientras que contra Sergio Fajardo la distancia se reduce: 40,7 % frente a 28 %. En todos los casos, la magnitud del voto indeciso sugiere que la elección no está cerrada y que el comportamiento del electorado moderado será determinante .

La encuesta también mide variables de contexto. La imagen del presidente Gustavo Petro registra un 48,8 % de percepción positiva y un 42,1 % negativa, cifras estrechamente relacionadas con la percepción ciudadana sobre el aumento del salario mínimo y la sensación de progreso del país.

En términos generales, el País aparece dividido: el 40,3 % cree que Colombia está progresando, mientras que el 38,8 % considera que está retrocediendo. Una fractura que se refleja de manera directa en la intención de voto presidencial.

Los resultados de la encuesta del Centro Nacional de Consultoría para CAMBIO confirman que, aunque Iván Cepeda parte con una ventaja significativa, el camino hacia 2026 estará marcado por la fragmentación del resto del espectro político y por la capacidad —o incapacidad— del centro para construir una opción competitiva.

Más que una contienda definida, lo que se avizora es una elección atravesada por la polarización, el peso de los indecisos y la necesidad de alianzas que aún no terminan de cuajar. En ese terreno, nada está completamente escrito.