Si usted quiere graduarse como la foca más destacada del circo electoral y asegurar que su sesgo cognitivo permanezca intacto, siga estos consejos prácticos:
1. Perfeccione el «Aplauso Automático»: No espere a entender la propuesta, la ley o el decreto. El secreto de una buena foca es la “velocidad de reacción”. Si el tuit viene de «su» caudillo, el like y el compartido deben ser instantáneos. Si lo piensa más de tres segundos, corre el riesgo de que la lógica aparezca y le arruine el entusiasmo.
2. Alimente sólo su Sesgo de Confirmación: Una foca de alto rendimiento sólo come el pescado que le gusta. Bloquee a cualquier analista, periodista o académico que intente mostrarle un dato aburrido o un matiz gris. La realidad debe ser blanca o negra. Si un dato contradice a su líder, no es realidad: es «propaganda del enemigo».
3. Entrene su Olfato para el «Atajo Cognitivo»: ¿Para qué leer una sentencia de la Corte o un plan de desarrollo de 500 páginas si su líder puede resumirlo en una frase incendiaria de 280 caracteres? Use etiquetas simples. No argumente: simplemente grite el apodo despectivo de moda para el bando contrario. Eso ahorra oxígeno y energía cerebral.

4. Desarrolle una Amígdala Hiperactiva: Para ser una foca política ejemplar, usted debe vivir en un estado de indignación permanente. Si no siente que el País se va a acabar mañana mismo si el «otro» gana, es que no está aplaudiendo con suficiente fuerza. Recuerde: el miedo es el mejor lubricante para que las manos sigan chocando entre sí.
5. El Salto de la Foca ante la Incoherencia: Si su líder hace hoy exactamente lo que criticó ayer, no se confunda. Simplemente asuma que es una «jugada maestra» que su intelecto de foca aún no alcanza a comprender. Su labor no es cuestionar la pirueta, sino celebrar lo alto que saltó el entrenador.
Si usted se ha indignado conmigo después de atreverse a leer estos tips para la “foca política” perfecta, lo que debe es agradecerme, precisamente, por haberle ofrecido esta “guía práctica”. Pero si usted alcanzó a sentir un poquito de pena o se rió porque la “guía” no era para usted, entonces usted no es de los que no quiere renunciar a la ciudadanía. A unos y a otros les recuerdo que el ciudadano delibera, la «foca» sólo reacciona.
En el contexto de las próximas elecciones presidenciales y el ambiente de polarización que sufre Colombia, el verdadero acto de rebeldía no es gritar más fuerte en la plaza pública, sino recuperar la capacidad de guardar silencio, analizar el hecho y dato y negarse a aplaudir cuando el espectáculo carece de ética o sentido común.





























