Al término de la sesión de la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores, realizada este martes, 13 de enero de 2026 en la Casa de Nariño, el Gobierno de Colombia reiteró la línea que ha venido sosteniendo en materia de política exterior: la defensa irrestricta del Derecho Internacional, el respeto a los principios de la Carta de las Naciones Unidas y la condena a cualquier acción que implique el uso de la fuerza o la invasión militar de un Estado soberano.
La Comisión Asesora de Relaciones Exteriores, a la que asistieron los expresidentes Juan Manuel Santos, César Gaviria y Ernesto Samper, trató temas como la intervención de estados Unidos en Venezuela, la conversación telefónica entre los presidentes Gustavo Petro y Donald Trump y el encuentro que sostendrán ambos mandatarios en la Casa Blanca la primera semana de febrero.
Al final, el presidente Petro reafirmó que la posición del País frente a los acontecimientos internacionales se rige por los principios históricos de la diplomacia colombiana: legalidad internacional, solución pacífica de las controversias y respeto a la soberanía de los pueblos.
Al mismo tiempo, el presidente Gustavo Petro expuso ante la Comisión la importancia de mantener una agenda activa de diálogo, cooperación y construcción de consensos, en particular con los Estados Unidos, basada en el respeto mutuo y en objetivos compartidos para la Región.
Uno de los ejes centrales abordados fue la necesidad de avanzar hacia una nueva cooperación hemisférica para enfrentar de manera estructural el problema de las drogas, el crimen organizado y las economías ilegales, dejando atrás enfoques exclusivamente represivos y priorizando políticas integrales, desarrollo, salud pública y corresponsabilidad internacional.
La Comisión también respaldó la visión de América Latina y el Caribe como territorio de paz, vida y cooperación, subrayando que la estabilidad regional sólo puede construirse mediante la integración, el fortalecimiento de los mecanismos multilaterales y el respeto al Derecho Internacional.
Este balance refleja una política exterior que combina firmeza en los principios con apertura al diálogo y la cooperación, orientada a proteger los intereses de Colombia y a contribuir a una región más pacífica, soberana y justa.



























