El personero de Itagüí, Alejandro Estrada Álvarez, rechaza el asesinato de tres menores de edad en el corregimiento el Manzanillo de este municipio del sur del Valle de Aburrá, en hechos ocurridos el pasado fin de semana.

“No podemos seguir permitiendo que la muerte siga recorriendo impunemente las calles de nuestros barrios, corregimientos y veredas, dejando dolor entre nuestras familias más humildes, y privando a nuestro país de contar con la vitalidad de quienes son su futuro”, manifestó Estrada Álvarez refiriéndose a que es necesario proteger a nuestros niños y jóvenes.

La vida es un derecho fundamental que debe garantizar nuestro Estado Social de Derecho. La pérdida de una sola vida, sin importar las circunstancias en que ésta ocurra, debe poner en alerta tanto a las autoridades como a la comunidad, en general. Así piensa el titular del Ministerio Público en Itagüí, quien ha manifestado en varias oportunidades su preocupación con los actos violentos que se han producido en su municipio, especialmente cuando se vulnera el principal bien jurídico de cualquier colombiano: la vida.

Haciendo eco a las peticiones de la comunidad y de las diferentes organizaciones que se han venido pronunciando frente a los hechos violentos acaecidos en Itagüí, el también Presidente de la Asociación de Personeros de Antioquia, solicita a las autoridades competentes adelantar con diligencia las investigaciones que permitan esclarecer este triple homicidio. Igualmente le solicita a la Administración y a la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, hacer uso de todos los recursos necesarios para garantizar la seguridad y la tranquilidad en el Municipio.

Como en ocasiones anteriores, Alejandro Estrada Álvarez hace un llamado a los diferentes actores violentos de Itagüí y del área metropolitana para que respeten la vida y los derechos humanos de sus coterráneos, especialmente que mantengan fuera del conflicto a los niños y a los jóvenes.

Les recuerda a los miembros de los grupos armados que vienen sembrando el terror en los barrios, corregimientos y veredas de Itagüí que, pese a sus actividades ilícitas, ellos siguen siendo parte de la sociedad en la que viven sus familiares, vecinos y amigos, quienes también desean vivir en paz. Pero al mismo tiempo le pide a la comunidad que mediante el reproche pacífico pero decidido, les hagan saber a los violentos el dolor que les están haciendo sufrir como familiares, vecinos y amigos.